Aceites esenciales para el resfriado

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El frío está aquí, llega el invierno y comienzan los estornudos. Con las subidas y bajadas de temperaturas que estamos sufriendo en esta época del año se complica la misión de evitar los resfriados y gripes.

¿Quieres saber cómo ayudar a  combatir y contribuir a mejorar la sintomatología de estas enfermedades con aceites esenciales?

Estas aplicaciones son meramente informativas y no sustituyen en absoluto los tratamientos médicos

 

A continuación,te proponemos 5 aceites esenciales puros que los puedes utilizar solos o mezclados entre ellos. Para aplicarlos en la piel, puedes diluir unas gotas de estos aceites en aceite de almendras y luego masajear.

 

ACEITE ESENCIAL DE MENTA 

El aceite esencial de menta arvensis es muy conocido ya que ayuda a mitigar las cefaleas pero también puede utilizarse para aliviar los resfriados.

Es indicado contra neuralgias, dolor de muelas, ciática, migrañas, cefaleas, urticaria, eczema, prurito, úlcera, cólicos, vómitos (causados por indigestión, embarazo, etc.) constipado, lombrices, cólico nefrítico, rinitis, rinofaringitis, laringitis, sinusitis.

Si eres amante de la menta su embriagador aroma te enamorará.

 

 

ACEITE ESENCIAL DE EUCALIPTUS GLOBULUS

aceite esencial puro de eucalipto para resfriados

El aceite esencial eucaliptus globulus es antibacteriano, refrescante y estimulante.

Es útil en inhalaciones y promueve un sentido natural de bienestar.

 Excelente para las vías respiratorias y maravilloso antiséptico. Mezclado en un poco de aceite de almendras, masajéalo en el pecho y en la espalda. Te ayudará a respirar mejor.

Si lo mezclamos con el aceite esencial de Ravensara trataremos  la zona del pulmón y bronquios.

Tiene aroma a madera dulce alcanforado y fresco.

 

ACEITE ESENCIAL DE CAYEPUT

El aceite esencial de cayeput es pariente del árbol del té y el niaulí.

Es expectorante, descongestionante, anticatarral y funciona muy bien para el dolor de garganta. 

Un ligero masaje de este aceite sobre la zona del  cuello te ayudará  rápidamente a calmar el dolor de garganta, desinflamándola desde el interior.

Tiene un aroma fresco, alcanforado con una nota de fruta y es muy similar a la de eucalipto pero más suave, con un toque de hierba.

 

 

ACEITE ESENCIAL DE NIAOULÍ

El aceite esencial de niaoulí es un potente energizante y estimulante de las defensas naturales. Entre sus propiedades destaca el ser un buen analgésico.

Este aceite esencial es un excelente remedio aromático para el tratamiento de la tos, enfermedades infecciosas, sinusitis, etc.

Además de prevenir y tratar los resfriados, el niaoulí también se utiliza para la gripe y el síndrome de gripe (preventivo y curativo).

Su aroma es fresco y ligeramente mentolado.

 

ACEITE ESENCIAL DE RAVENSARA

El aceite esencial de ravensara es muy utilizado en dolores musculares, cervicalgias, cefaleas, cistitis y herpes zoster.

Combate y previene infecciones bacterianas, inhibe infecciones fúngicas, combate infecciones virales.

Junto al aceite esencial de Eucalipto trataremos pulmón y bronquios.

Aroma cálido y brillante, recuerda al eucalipto radiata.

Suele ser bastante bien aceptado cuando hay síntomas asmáticos.

 

 

¿Cómo puedes usar estos aceites esenciales?

El método más común es la Aromaterapia, a través de un difusor o brumizador de aceites esenciales. Éste descompone los aceites esenciales en sus moléculas (principios activos) para que se propaguen suavemente por el aire y sean asimiladas lentamente por tu olfato a través del sistema límbico.

Incluso sin tener un difusor, podrás disfrutar de muchos de los beneficios aromáticos de los aceites esenciales. Agrega algunas gotas de tus aceites y mezclas favoritas a una bola de algodón y colócala en un área donde desees dispersar su fragancia. ¡Quedarás sorprendida de lo bien que funciona!

 

Otra manera de utilizar los aceites esenciales es por vía tópica (piel, cabello, uñas..). Sin embargo, debido a su alta potencia y concentración, es importante diluir y mezclar los aceites esenciales con aceites portadores, como pueden ser: aguacate, almendras dulces, jojoba, coco…

Muchos aceites también pueden ser ingeridos vía oral, siempre que sigas las instrucciones precisas de un médico o profesional de la salud, sin sobrepasar nunca la dosis recomendada por éste.