El objetivo del masaje neurosdente  es sedar el sistema nervioso, y con ello, todo nuestro organismo, consiguiendo así que las tensiones desaparezcan.

Este masaje se realiza en base a unas maniobras lentas y suaves, como si nos acariciaran.

 

¿Qué beneficios nos aporta el masaje neurosedante?

Cuando te hacen un masaje neurosedante, el paciente se «desconecta» por unos instantes, es como si «apagáramos» su sistema nervioso, y lo volviéramos a conectar, como cuando reinicias el ordenador.

Los movimientos lentos y acompasados incrementan la circulación sanguínea de esa zona tonificando la piel y aumentando el tono muscular.

El nivel de desconexión es tal, que ayuda a reducir miedos, adicciones, mejorando las depresiones y subiendo la autoestima.

Al estimular el sistema nervioso parasimpático, favorece los procesos digestivos y reduce el ritmo cardíaco, ayudando a bajar los niveles de estrés, insomnio e irritabilidad.